Parece que la tècnica del momento de los represores del règimen contra
opositores que se manifiestan pùblicamente es arrojarles turbas de agresivos y
vociferantes intimidadores. Pues bien, esa tècnica tiene una contraestrategia,
que voy a tratar de resumir:
Regla nùmero uno: Para la acciòn polìtica lo primero es estar preparado ideològicamente. Quejarse, insitir en que el règimen es malo, pedir "que nos ayuden", no producen resultados de peso. Hay que saber *bien* què es lo que se busca como altenativa al actual règimen. Hay que entender que lo que queremos para Cuba es para bien *de todos* los cubanos.
Regla nùmero dos: Nunca dejarse (esforzarse por evitar, aunque sea dificil) arrastrar por la acciòn de la contraparte. Ellos gritan, usted no grita. Ellos amenazan, usted no amenaza. Ellos se agitan alterados, usted permance tan calmado como sea posible. Ellos lanzan calificativos, usted no, sòlo sugiere que los participantes de la otra parte estàn siendo usados en perjuicio de sus mismos intereses. Ellos persisten gritando, amenazando, insultando. Usted persiste calmado, sin odio, explicando persuasivamente en tono civilizado.
Repito: 1. Para la acciòn polìtica lo primero es estar preparado ideològicamente. 2. Evitar dejarse arrastrar por la acciòn de la contraparte.
No van a terminar abrazados cordialmente todos como fin de la manifestaciòn. Pero dejaràn una huella positiva y se habrà ganado mucho (de lo muchìsimo que falta por ganar). Si estos enfretamientos quedan resumidos a que se cayeron a gritos e insultos dos grupos "de ideas opuestas", estaremos perdiendo en vez de progresar.