Recientemente tuve la oportunidad de dirigirle al bien conocido
economista y profesor cubano Sr. Jorge A. Sanguinetty preguntas
sobre dos temas de economía que siempre me han parecido confusos
y que al mismo tiempo tienen mucha trascendencia para el
funcionamiento saludable y justo de la sociedad. Me han parecido
muy interesantes de conocer las respuestas que el prof.
Sanguinetty, muy generosamente, ha dado a mis preguntas. Así que
creo que otras personas pueden encontrar valioso conocer también
ese intecambio de ideas, reproducido literalmente en esta página.
Gran cantidad de empresas obtienen los medios físicos y fondos para
trabajar mediante la emisión y venta de las llamadas acciones, que
son como partes de la propiedad de la empresa. Quienes adquieren
esas acciones reciben parte de las ganancias de la empresa o pueden
vender a otros las acciones. Con las acciones opera además un
gigantesco mercado, donde ellas bajan y suben de
precio y se trata de vender las que se piensa bajarán y comprar las
que se piensa subirán de precio. Este mercado es el primer tema aquí,
el segundo se explica solo.
Ricardo E. Trelles
(R.E.T.: )
1. ¿Qué beneficio recibe la sociedad de la especulación con los
valores de las acciones de capital de las empresas? ¿Qué aporta
a cambio de su sustento el sector profesional que se gana la
vida ejecutando las transacciones de bolsas de acciones como las
conocemos? ¿Qué beneficio obtiene una empresa cuando sus
acciones aumentan de precio? ¿Acaso los accionistas de las
empresas buscan tener ganancias, no sólo por el valor de los
productos o servicios que ellas generan, sino también por el
incremento de valor de sus acciones? ¿No movería (o de hecho
mueve) esto la operación de la empresas en direcciones indeseables?
2. ¿Qué mecanismos existen para que una empresa extranjera de
ventas al detalle o una importadora saque sus ganancias del país
en que opera, si sus ventas son usualmente en moneda nacional?
¿Adquiere el país la obligación de comprar en divisas
extranjeras esas ganancias de moneda nacional?
(Prof. Sanguinetty: )
Sus dos grupos de preguntas son muy importantes y no podría
darle las respuestas plenas que merecen. Sobre la primera es
necesario tener en cuenta que una de las características
esenciales de las economías de mercado que viven, prosperan y
mueren compitiendo con otras empresas, productos y tecnologías
es la incertidumbre. Nunca se sabe qué es lo que va a tener
éxito. Nunca nadie sabe a ciencia cierta qué empresa, qué
inversión, qué invento, qué pelicula o cuál nueva canción va a
generar ganancias o pérdidas. La economía de mercado es una
especie de casino permanente donde los que "juegan" o "
especulan" parecen más bien tahúres. Pero no lo son. La realidad
es que la economía de mercado no es un casino. En un casino, los
juegos son de azar puro (cuando son honestos). En una economía
el azar (o la incertidumbre) juega un papel importante pero no
es el único. El conocimiento, la visión de los empresarios que
se arriesgan, o las simple premoniciones de los individuos
libres que quieren correr riesgos sin la tutela de nadie son los
factores determinantes de los resultados finales, buenos o
malos. El que acierta gana y el que no pierde. Ambas alternativas están
privatizadas. El riesgo se premia con ganancias cuando hay éxito,
pero se castiga con la ruina cuando hay pérdidas. Pero ambas
sirven de estímulo para arriesgarse y mover la economía hacia
adelante. Sin movimientos especulativos (ojo, no confundir con
monopolios o formas ilegales de asociación, como conspiración
para fijar precios) los mercados no funcionarían adecuadamente.
¿Que dichos movimientos especulativos generan algunos resultados
indeseables, incluso de tipo moral? Por supuesto que sí. Pero
¿quién dice que la economía de mercado va a generar la felicidad
absoluta de todos, o que es la solución de todos los problemas
de la humanidad? Todo lo que se sabe y se sabe bien hoy en día,
es que es el mecanismo mejor de los conocidos para mejorar las
condiciones de vida de los ciudadanos, aunque también se sabe
que algunos se quedan detrás, lo cual no es deseable. Los
corredores de bolsa y otros "profesionales" de los mercados de
capital puede que sean superfluos o poco eficaces en sus
trabajos. Ex post hasta pudiéramos decir que son un despilfarro
de la sociedad, pero mientras haya personas dispuestas a pagar
por sus servicios bajo la creencia, ilusoria o no, de que los
mismos sirven para orientar sus inversiones, deben ser aceptados
en toda sociedad libre. Los valores de las acciones de las
empresas tienen que fluctuar en la medida que en un mundo que
cambia siempre, las expectativas de ingresos futuros cambian
continuamente. No tendría sentido fijar el valor de las acciones
porque las economías no fijan el valor de nada. De hecho cuando
los gobiernos tratan de hacerlo, en poco tiempo se dan cuenta
que los valores fijados no representan los verdaderos valores de
lo que se congeló. Esto se nota con mayor claridad cuando se
fijan las tasas de cambio entre las monedas. Sí, es cierto que
los accionistas ganan tanto con las ganancias o dividendos de
las empresas como con las ganancias de capital. Depende de los
accionistas y de sus juntas de directores que la incongruencia
dinámica entre ambas formas de ganancia se resuelva de una
manera satisfactoria para la mayoría, aunque en realidad esto
presenta un dilema intrínsecamente insoluble o que tiene más de
una solución óptima.
Con relación a la segunda pregunta, el mecanismo es simplemente
la convertibilidad de la moneda local en moneda extranjera. Si
una empresa invierte en un país, en cualquier actividad, espera
sacar parte de su ganancia en una moneda extranjera. Si hubiera
un control de cambio estricto de manera que no se puede extraer
la ganancia, no habría inversión. Para que haya inversión debe
haber un expectativa razonable de ganancia la cual es legítima
si se deriva de actividades competitivas (no monopolísticas), si
paga los impuestos adecuados, si paga salarios competitivos y si
cumple con las demás leyes de la nación. La inversión
extranjera es de suma importancia en las economías más
desarrolladas del mundo y para atraerlas las mismas crean todo
tipo de mecanismos que permiten la obtención de una ganancia a
cambio de los beneficios que dichas inversiones dejan en el país
en forma de valor agregado (salarios, contribuciones al fisco,
ganancias a los inversonistas locales, efectos multiplicadores
internos, etc.).
Espero que estas respuestas le hayan ayudado a responder sus interrogantes.
(R.E.T.: )
Que usted no mencionara ninguna utilidad social de la
compra-venta especulativa de las acciones de capital es otra
gran indicación para mi que esa actividad (enorme en muchos
países) ayuda poco o nada a la sociedad como conjunto. Es una
actividad legítima, sin embargo, asumiendo que es otro caso de
compra-venta entre legítimos propietarios de valores.
(Para dejar clara una interpretacíon esencial de esa actividad,
habría que afirmar que parte de las ganancias de las empresas no
va ni a los generadores primarios de esos valores, como obreros
y gerentes, ni a los propietarios del capital; sino a la enorme
"industria" de especulación con los valores de capital, que no
genera ninguna riqueza a cambio de la que adquiere. Ojo, yo
diferencio esa actividad especulativa de la financiera. También
para redondear este punto hay que decir que en la sociedad
usualmente tenemos además muchos otros sectores que viven
legalmente como parásitos.)
Y parece que el mayor interés que puede tener una empresa de que
sus acciones suban de precio es que así genera ganancias
adicionales a sus accionistas. ¡Hasta las mismas empresas
participan en el juego de la especulación!
Creo que es necesario y posible estimular el desarrollo de
empresas concentradas en dar ganancias a quien lo merece a
cambio de generar riqueza.
Sobre la exportación de ganancias en moneda nacional usted me
dice que "el mecanismo es simplemente la convertibilidad de la
moneda local en moneda extranjera. Si una empresa invierte en un
país, en cualquier actividad, espera sacar parte de su ganancia
en una moneda extranjera. Si hubiera un control de cambio
estricto de manera que no se puede extraer la ganancia, no
habría inversión".
Pero esa "convertibilidad" ¿cómo es que sucede? Si quien obtiene
la ganancia en moneda nacional va al mercado libre de monedas
y se somete a una compra-venta en la que ambas partes tengan
interés, me parece que la nación donde se generó la ganancia no
sufre. Pero si hay un banco nacional comprometido a tragarse la
moneda nacional que le traen y cambiarla por otra ¡que ese banco
tiene que empezar por conseguir por otro lado y endeudarse! me
parece que la cosa está mal.
Hay muchos temas sociales de interés primario confusos y poco o
nada explicados. Hay muchos que se aprovechan de la confusión. Y
a la larga terminamos perjudicados todos, ¡hasta los
aprovechados!
(Prof. Sanguinetty: )
Lamentablemente no tengo suficiente tiempo para responder a sus
muy legítimas dudas e interrogantres. En mi opinión usted
necesita revisar una buena cantidad de material escrito durante
muchas décadas para comprender mejor el papel de lo que usted
llama especulación y que ve sólo como un mal. Creo que es un
error que lo conduce inevitablemente a la intervención del
estado en los mercados financieros. Si los mercados financieros
son libres, aunque estén sujetos a algunas regulaciones para organizarlos
y evitar o disminuir el fraude, la especulación es un resultado inevitable
de la libertad. Aquí se trata de la libertad de creer en ciertos movimientos
de capital y actuar en consecuencia. Lo que no puede haber es libertad de
manipular los capitales engañosamente. Como que la riqueza no se crea
automáticamente, sino que medianbte procesos sometidos a una gran cantidad
de incertidumbre, la especulación es parte inseparable del proceso creador
de riqueza, pero uno tiene que hacer la distinción crítica de lo que es
ex ante y lo que es ex post. Como se dice en inglés
"on hindsight, everybody is 20-20" o sea, después del hecho, todo el mundo
tiene una visión perfecta. Si no hubiera incertidumbre, no habría pérdidas,
todo sería ganancia, pero todo el mundo sabría la fórmula del éxito. ¿Es ese
el modo en que funciona la humanidad? Su distinción entre lo
social y lo económico, distinción que muchos otros hacen, no es
correcta. Lo social está intrínsecamente ligado a lo económico
en la realidad. Uno no existe sin el otro. Sólo lo separamos en
nuestras taxonomías académicas. Es además importante tener en
cuenta que no todo en el desenvolvimiento de las sociedades va a
salir de acuerdo con nuestros sueños o caprichos políticos y no
debe pensarse que lo que no nos gusta debe ser resuelto por una
intervención estatal o algún otro deus ex machina. El ser humano es
imperfecto, hay que saber vivir con esa realidad, lo cual ha sido
reconocido y estudiado por muchos como Madison, Locke y Hume. Tratar
de que se comporten como ángeles nos conduce al totalitarismo, al hombre
nuevo del Che Guevara.
La convertibilidad monetaria de una economía depende de la estructura de
su comercio exterior y de sus financias internacionales, todo junto con
la política monetaria de su gobierno o banco central. Que una empresa
extranjera cambie en moneda extranjera parte o todas sus ganancias
hechas en la moneda nacional no necesariamente endeuda al banco central,
a menos que éste haya gastado sus reservas en monedas extranjeras, mantenga
una tasa de cambio subvaluada o una combinación de ambas cosas. Si las
reservas o la oferta de moneda extranjera son bajas y la demanda es alta,
la tasa de cambio deberá bajar si flota libremente. Un mecanismo bien montado
con tasas flexibles es lo que le permite al país cambiar monedas en ambas
direcciones y beneficiarse tanto de la inversión inicial (que vino en moneda
extranjera) y de la operación de la empresa resultante.
Jorge A. Sanguinetty, Ph.D.
President & CEO
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