Cuba hacia otra democracia figurativa

"El futuro de Cuba depende del azar y de chapuzas de principiantes" (22/julio/2005).



Voy a tratar de llamar la atención sobre un aspecto fundamental 
de la situación nacional cubana. Sigue tocándome a mí pensar en 
lo que parece que nadie piensa y por tanto hablar de lo que nadie 
habla. Y tratar de mover a que se haga lo que nadie hace. 

Castro se aprovechó de las raquíticas estructuras sociales que 
todavía constituían nuestros primeros intentos de república, para 
establecer una oportunista tiranía. Astutamente vistió su tiranía 
con una demagogia marxistoide que aún ahora puede surtir algún 
efecto porque muchas personas sufren injustamente y por ello 
pueden ser usadas por todo tipo de agitadores y manipuladores. 
La harapiencia ideológica de los opositores al castrismo ha sido 
uno de los principales factores de éxito de éste para el 
desarrollo continuado de su empresa. Son opositores que no están 
por programas integrales de claro interés para todos. Sólo están 
en contra del régimen implantado por Castro; unos quieren 
enmendarlo, otros resarcirse por la traición o daños sufridos, 
otros quieren que cese la estrangulación castrista de la libertad 
para chapucear y trampear que había antes. Alguno salivará 
pensando en el banquete sin el obstáculo que le es Castro.

Luego el régimen se estableció y desarrolló y ha durado 46 años. 
Pero se está descomponiendo. Ese régimen sólo es viable si es 
sostenido artificialmente, porque malgasta atrozmente los recursos 
y obstaculiza que el individuo use sus capacidades para generar 
riqueza. Ya es un sistema con exiguas posibilidades, cansado y 
viejo, bajo el mando de un líder cansado y viejo.

((Agregado 060926:
Sin Fidel Castro el régimen pierde la efectividad y cohesión que 
proporcionan la astucia y severidad del primero. Sin él, todos tratarán 
mucho más de favorecer sus intereses personales y la desestabilidad 
será progresiva. Ni los interesados de dentro y de fuera en 
establecer un sistema a lo China tendrán éxito al final, porque 
nuestras indisciplina e incultura política sólo propician gobiernos 
inestables totalitarios y/o corruptos. 
))

Luego, tiene que venir algo distinto.

Quizás alguien quiera y pueda imponerse al mando, enmendar el 
sistema para que continúe y para ganar alguna confianza de parte 
de todos. Pero tal nuevo líder seguramente sería sólo otro 
oportunista, motivado por la necesidad de proteger sus intereses 
dentro del descalabro existente. Si surgiera, seguramente sería 
una autoridad provisional.

No veo otra era de totalitarismo regido por un hombre fuerte para 
Cuba. La carrera de hombre fuerte totalitario ya ha ido quedando 
obsoleta en el mundo, cediendo terreno a otras formas de adquirir 
el poder y usarlo.

La forma más común de acceso y participación en el poder y en 
instituciones colaterales a éste, es lo que estoy llamando 
"democracia figurativa". Son nuestras "democracias", integradas por 
un nutrido y costosísimo elenco de figuras que hacen *papeles de 
demócratas*. No necesariamente es que hacen esos papeles sólo para 
engañar; es que esos papeles son parte de los sistemas según están 
establecidos y se espera y desea que sean desempeñados. Los papeles 
se pueden hacer con alguna, poca o ninguna consciencia de qué es la 
sociedad y de la trascendencia de su gobernación y de la política 
para ser parte de ésta. Pero el sistema y la cultura social hacen 
muy fácil la participación sólo como figuras que cubren el papel 
bajo pocas exigencias.

Tenemos las figuras de los aspirantes a puestos del gobierno, 
aspirante con posibilidades de subir al poder y aspirante con poca 
o ninguna posibilidad de subir (hasta el papel de perdedor suele 
ser negocio). Tenemos la figura de juez, que con mayor o menos éxito 
da imagen de legitimidad y "justicia" al sistema. Están los 
comentaristas y críticos políticos, los opositores molestos y los 
menos molestos, están todo tipo de protestones y agitadores. Están 
los académicos y expertos en "ciencias políticas". Y están los 
estelares por supuesto, los que haciendo el papel de demócratas 
mínimamente "bien", ganan el mínimo de votos requerido (¡un voto! 
más que su contrincante más próximo) y con ello pueden *figurar* 
como parlamentario, gobernador, presidente, etc. Todas esas figuras 
suelen recibir retribuciones por participar, con tremendas ganancias 
en muchos casos.

Es necesario aclarar que no los caracterizo en conjunto como simples 
farsantes aprovechadores. Muchos son personas que sinceramente ven 
que otros se ganan la vida participando y ellos se sienten con 
capacidades y derechos a hacerlo también. Muchos desarrollan vidas 
enteras figurando inconscientemente por puro desconocimiento.

Un sistema de gobernación social así constituído es presa fácil de 
todo tipo de intereses que viven convencidos de que el bienestar y 
progreso social no son importantes. Estos intereses manipulan las 
figuras del sistema político y de gobierno de múltiples formas. 
Pueden hacer de todo para lograr sus propósitos, llegando hasta 
mandar a matar a las figuras que no los favorecen. Un recurso de 
influencia muy importante es controlar medios de comunicación 
masiva y con ellos cambiar la imagen pública en pro o contra de 
las figuras.

Mientras tanto los gobernantes que la sociedad requiere para 
resolver sus problemas de verdad y progresar, son extremadamente 
escasos. Estamos en manos de simuladores que en mayor o menor 
medida engañan a todos, hasta en algunos casos se engañan ellos 
mismos creyéndose que son buenos porque no son tan malos como los 
demás.

Si se entendiera ese sistema bajo el cual solemos ser gobernados 
y que será funesto para Cuba, debía entenderse mis esfuerzos de 
siempre por *generar políticos y gobernantes que sirvan*. La 
situación es extremadamente preocupante, el aliento que me queda 
es la idea de que si al menos unos pocos emprendieran el (arduo, 
lento y complejo) camino correcto, los demás tendrán que 
integrarse o ponerse en correspondencia, con ellos.

También los cubanos descubrieron desde hace tiempo la democracia 
figurativa. Descubrieron que es interesante ser figuras que 
figuran en la democracia figurativa. Lo hicieron en la época 
preCastro y lo están haciendo en estos tiempos.

Están excluídos los miembros del actual régimen en la Isla. Ese 
es un régimen de una sola figura: Castro. Los demás son sus 
peones, porque éste supo derrumbar el endeble sistema anterior y 
cayó en sus manos un poder absoluto. Para ser parte del gobierno 
en Cuba hay que someterse a Castro.

En estos tiempos en el escenario político cubano están Castro y 
su balbuceante oposición. Están en escena los participantes como 
la nueva figura "disidente" y los que quieren usar su experiencia 
como figuras políticas de tipos tradicionales. Me duele y apena, 
pero tengo que ser sincero y decir que no veo por ninguna parte 
fuerzas políticas, ni futuros gobernantes por tanto, capaces de 
encaminar a Cuba bien. La esperanza que queda es que tienen que 
surgir y van a surgir algún día...

¿Qué pasará mientras no surjan los verdaderos políticos y 
gobernantes que necesitamos? Bueno, la vida continúa. Hay doce 
millones de cubanos y un territorio reconocido que seguirán 
activos como país independiente como sea. A la larga al menos un 
tinglado figurativo se armará y desarrollará para complementar 
los doce millones y el territorio con una estructura democrática 
"según las normas reconocidas internacionalmente". Seguramente 
hasta esta solución insatisfactoria será tortuosa, lenta y con 
importantes episodios de violencia. A menos que salga un líder 
provisional como el descrito arriba, de mano fuerte que suprima 
a sus competidores (lo que viene acompañado de violencia para ello 
y una muy probable mediatización a su favor del tinglado figurativo 
a que entregaría el poder). Claaaaro, tal líder fuerte y mediatizador 
se presentaría como superpatriota y superdemócrata, como flamante 
figura de transición a la figurativa que viene.

¡Es que no se ha trabajado para propiciar un proceso mejor, no se ha 
hecho y no se hace nada para generar una alternativa al actual 
régimen en descomposición! Se puede generar una alternativa 
apropiada, pero es que ni una inapropiada se ha generado. El futuro 
de Cuba depende del azar y de chapuzas de principiantes.

El nuevo gobierno, más figurativo o menos, más mediatizado o menos, 
sea como sea y el que sea, va a recibir una papa bien caliente. 
Una población mayoritariamente envejeciente y habituada a salir adelante 
"inventando" y "resolviendo". Destartalados medios habitacionales y 
productivos. Deuda externa abrumadora. Inevitable influencia de los 
EEUU por nuestro componente poblacional con poder económico enraizado 
en ese país. País supercostero situado particularmente bien para ser 
útil a los peores traficantes. Situación global mundial con abusivas 
afectaciones económicas a países por el capital internacional, 
fanatismos místicos terroristas mal contenidos y alarmante deterioro 
ecológico.

Todo pais o nación necesita un *buen* gobierno. Nosotros lo necesitamos 
mucho más que la mayoría por la situación a que hemos llegado. Me parece 
que por su carencia vamos a tener muchos más sufrimientos aún.

Ojalá no haya que sufrir mucho más para entender, que no haya que estar 
en situación extremadamente peor antes de empezar a encauzarnos.

Ojalá haya logrado aclarar algo tan importante.


Ricardo E. Trelles
http://MHEC.humanists.net
22 de julio de 2005


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