Mensaje enviado al Ing. Oswaldo Payá Sardiñas

¿El camino es seguir intentando reformar al régimen o desarrollar líderes políticos que sirvan?


21 de diciembre de 2003

Ing. Oswaldo Payá Sardiñas
La Habana

Muy apreciado compatriota:

El problema social cubano es enormemente complejo, 
como lo es cualquier sociedad. Para encauzarnos y 
en algún momento llegar a tener una nación de la 
que nos sintamos orgullosos, necesitamos mucho más 
que buena voluntad e ilusiones. Mucho más que golpes 
de descrédito al régimen como los dados por su Plan 
Varela.

El actual parlamento y su "legislación" en Cuba son 
sólo fachadas de un abyecto régimen totalitario, por 
lo que la pretención de ese plan de regenerar a éste 
es ilusoria, y no puede esperar más que lo que ya ha 
logrado. Incluso, lo que ha logrado ha sido gracias 
a tolerancias mal calculadas de ese régimen, que las 
puede corregir cuando así lo decida.

Es también ilusorio dejarse tentar por llamados 
"logros" sociales generados por el régimen. Las 
ventajas que algunos pudieran haber percibido, 
o que la propaganda oficial haya forzado en las 
mentes de la gente, son todas inexistentes o 
artificiales porque dependían de un financiamiento 
externo insostenible. Además de venir acompañados por 
maltratos y la supresión de libertades esenciales al 
individuo.

Claro que sí podemos tener una organización social en 
Cuba que cultive, respete y haga feliz a sus miembros, 
con aprovechamientro inteligente del avance tecnológico 
y con una filosofía de vida realista y moderna. Pero esa 
organización social nunca va a salir de los despojos 
del actual régimen. La mayoría de los miembros de éste 
podrían llegar a ser parte de nuestros nuevos gobiernos, 
siempre que sea bajo principios y estructuras nuevas.

Nuestro fin es encauzar una sociedad y su nación. No es 
"hacer algo" por Cuba y/o contra el régimen establecido. 
Es hacer lo que las circunstancias y objetivos requieren.

Necesitamos pasos sustanciales y para ello hay que 
comenzar por entender la empresa en que nos ha tocado 
involucrarnos. Los mitos de la "democracia directa" y 
la "soberanía del pueblo" son eso, mitos, e ilusiones 
impracticables. La democracia representativa es la única 
fórmula práctica para la implementación de un gobierno 
democrático, con todos y para el bien de todos. Siempre 
que se tenga en cuenta que el gran problema del sistema 
democrático representativo es que *si no hay representantes 
que sirvan no hay democracia*, que es lo que sucede y se 
padece casi siempre.

Pero el sistema representativo es funcional y nuestra 
tarea tiene que ser hacerlo funcionar. Ello, creo yo, 
se logra a base de generar candidatos al gobierno con 
una verdadera misión de función social, cuya principal 
motivación sean sus convicciones como guías positivos  
de la sociedad y no el calculado interés de ser parte 
del poder. 

Necesitamos políticos de un nuevo tipo. Que no podemos 
esperar que caigan del cielo y menos resignarnos a no 
tenerlos. Tenemos que, y podemos, estimular a que esos 
políticos se desarrollen *dando el ejemplo*. Con unos 
pocos iniciales, con uno solo que dé el ejemplo, los 
muchos otros que son necesarios surgirán. Con pioneros 
que dieran el ejemplo incluso si no triunfaran 
inicialmente.

No estoy reclamando líderes ni caudillos. Lo que 
necesitamos son gobernantes y parlamentarios de mente 
profunda, corazón grande y pies en la tierra. Que no se 
basen en serles simpáticos a sus votantes, sino que se 
dediquen a interactuar con ellos y a aprender de ambas 
partes con ellos.

Una democracia representativa que funcione y que 
sirva es posible y es la unica forma de echar adelante 
una nación. Lo demás es ilusiones o engaños, y 
continuación de un sufrimiento nacional absurdo. 

En esencia, tenemos que aprender a gobernarnos bien, 
sin abusos, sin seguir perdiendo los magníficos 
recursos naturales y humanos que tenemos. El camino 
de ese aprendizaje es largo y *tenemos que comenzar 
a recorrerlo*. La confianza en nuestro potencial 
y en las recompensas para todos según avancemos 
debían ser fuerzas suficientes para enfrascarnos 
con perseverancia y sabiduría en ese proceso.

Por todo lo anterior y más he hecho una propuesta 
de un movimiento cuyo objetivo final sería terminar 
instaurando un gobierno legítimo en Cuba, moderno 
y de verdadero funcionamiento democrático.  Su 
objetivo intermedio sería el establecimiento de una 
"Asamblea Nacional Representativa Provisional" y 
su objetivo inmediato *el cultivo de representantes 
capaces y meritorios para esa asamblea*. No puedo 
imaginar esfuerzos más prácticos ni fructíferos 
que los de un movimiento así, para la formación 
ciudadana y de las instituciones democráticas 
que requerimos.
 
Es un movimiento que además expondría al aparato de 
poder entronizado en nuestro país como el arcaico 
engendro antisocial que es.

No es ni puede ser un proyecto fácil ni rápido lo 
que propongo. Es para *trabajar y superarnos andando* 
en el que creo es el camino correcto. 

Esa propuesta debía explicarse por ella misma en el 
primer documento siguiente. Hay otros escritos en el 
mismo sitio que podrían ser de su interés, como el 
segundo también a continuación.

Propuesta de movimiento hacia la instauración de la
ASAMBLEA NACIONAL REPRESENTATIVA PROVISIONAL CUBANA

Hacia una Nueva Cuba

Como dije arriba, tenemos un camino complejo y largo 
que recorrer. Ojalá que al menos empecemos a entenderlo. 
Yo sólo puedo hacer mi parte en ello. La partes de los 
demás las tienen que hacer los demás.

Saludos atentos de,

Su,

Ricardo E. Trelles García

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