De la queja a la estrategia, acción y triunfo

Colaboración de Ricardo E. Trelles (feb./97)

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indent Cada día nos trae otra dosis de sombríos mensajes desde Cuba. Más abusos, más decadencia y más sufrimientos, cada día.
indent A unos esos mensajes les confirman cada día su calificación de deleznable de siempre al castrismo. Algunos ven su carga de evidencias crecer para sus empeños de buscar ayuda, respaldo y condena internacionales. Alguno verá que crece el castigo para quienes un día apoyaron al régimen que los oprime. A otros les hacen sentir que se acercan sus ansiados gran explosión y caos en donde los principales agentes opresores sufrirían importantes bajas y el régimen mismo caería. Algunos se contentarán con tener material para proporcionar a los anteriores y, con ello, hacer algo por Cuba. También algún otro verá nutrirse su telón de fondo para conferencias de prensa y actos públicos para, también, seguir haciendo algo por Cuba.
indent Simultáneamente, observadores de todas partes deben estar pensando "¿serán ciertos todos esos mensajes de Cuba?", o "parecen ciertos, pero ¡ya aburren!", o "¿cómo puede un pueblo ser tan incapaz para conocer y darse sus derechos más elementales?"
indent Simultáneamente, el individuo simple en la Isla --que no necesita que le cuenten sucesos, porque los ve y los sufre--, sigue retrocediendo en su confianza hacia su sociedad y su nación. Sigue debatiéndose entre las dos únicas alternativas prácticas que se le ofrecen: resolver bajo y con el régimen o escapar.
indent ¿Por qué los cubanos hemos soportado, y seguimos soportando, tanta tragedia, que ya resulta además bochornosa? PORQUE NO TENEMOS CONFIANZA EN NOSOTROS MISMOS.
indent Percibimos la complejidad gigantesca de estructurar socialmente una nación, multiplicada varias veces dado nuestro punto de partida, de ruina, descomposición, y con un aparato de poder entronizado en la Isla. Acumulamos décadas de fracasos. De verdad de verdad, no creemos que nosotros sepamos y podamos desarrollar esa empresa; aunque, claro, para contentarnos y sentirnos menos mal, afirmemos lo contrario.
indent Por eso sentimos la falta de líderes que nos guíen, que nos arrastren con soluciones que parezcan simples y rápidas. Por eso nos ilusiona, y buscamos tanto, el apoyo internacional. Por ello nos ha reconfortado y reconforta tanto --con desastrozas consecuencias-- tener aliados poderosos, como los EEUU. Por eso nos conformamos tan a menudo con sólo desahogar la frustración haciendo algo por cuba.
indent Compatriotas: Cuba es un asunto exclusivamente nuestro. Todo lo que nos ha pasado y pasa es por nuestra exclusiva culpa. Nada tendremos que no seamos capaces de proporcionarnos. Nada se resolverá que no seamos capaces de resolver nosotros mismos.
indent Compatriotas: NOSOTROS SÍ SOMOS CAPACES DE DETENER NUESTRA TRAGEDIA Y ECHAR NUESTRA CUBA ADELANTE. Ni necesitamos ni nos conviene tener superlíderes. Ni necesitamos ni nos conviene basarnos en superaliados extraños, ya sean naciones o entidades.
indent Intentando resumir o simplificar un asunto que es complejo, podría decirse que hay dos principios básicos que, creo yo, tenemos que asimilar y emplear de inmediato:

1. Cada ser humano, cada miembro de una sociedad o nación, es imprescindiblemente importante y provechoso para el funcionamiento social, por lo que requiere atención y respeto genuínos.
2. La forma de aprovechar todos las capacidades --las grandes y las pequeñas-- de cada uno se basa en, siempre crecientemente, comunicarnos más, meditar más y confiar más en las ideas y las capacidades de los demás.

indent Cada día que pase,
comunicarnos más,
meditar más,
confiar más en las ideas y las capacidades de los demás.
indent Si usted que está leyendo este escrito no se resigna a que nuestra Cuba siga hundiéndose, comuníquese conmigo y con todo el que pueda sobre estas ideas, o sobre otras, apoyándolas, enriqueciéndolas y/o criticándolas. Medite sobre ellas. Y confíe en los resultados de lo poco que yo puedo hacer, si se suma a lo que puedan hacer usted y otros, y si antes meditamos y nos comunicamos suficientemente. Esa fórmula, aparentemente simple, termina generando toda la acción que nos permitirá llevar a Cuba a donde necesitamos y queremos.
indent La humildad es siempre una virtud provechosa (además de que es la prueba suprema de confianza en el valor propio). En nuestra situación, es imprescindible. Humildad para comunicarnos frecuentemente, después de meditar, para decirnos: "De lo que tú planteas, esto y esto creo que no sirven, pero esto sirve", o "creo que nada sirve, por esto y esto, pero ¡sigue elaborando, por favor, que lo necesitamos!". Y "Tenías razón, yo estaba equivocado, ¿qué te parece esto otro?".
indent ¡Cuba merece y necesita tal actitud entre nosotros! ¡Si no somos capaces de tenerla, Cuba, nuestros seres queridos y nosotros seguiremos sufriendo! ¡Y nos lo mereceríamos!
indent Frecuentemente se habla de que al activismo democrático cubano (al anticastrismo, en la visión simplificada de muchos) le falta unidad, acción en común. La razón por la que hay poca actividad común es que no hemos generado estrategias que ganen la confianza y el interés común; para no sólo acompañarnos --y que alguno sea dirigente de más gentes--, sino para realizar tales estrategias a fondo y triunfar.
indent En casos como el nuestro no hay soluciones simples, fáciles y rápidas. Ni hay externos salvadores, que realmene lo sean. Esas estrategias que sirvan, que ganen la confianza y el interés común, y que nos hagan avanzar, las tenemos que y podemos generar nosotros. Una vez más: con humildad, con comunicación, con meditación y con confianza en la capacidad del prójimo. ¡O seguimos hundiéndonos de tragedia y verguenza!
indent Durante años he tratado de difundir ideas que podrían ser valiosas, ante todo para motivar al intercambio y a la elaboración cooperativa que trato arriba. La mayoría de ellas están en la página de MHEC de la Internet y también puedo enviar copias de sus escritos si me dicen a dónde.
indent La idea fundamental es la de que es imprescindible la participación consciente inteligente de la población para producir cualquier cambio social serio. Hay que deshacerse de las concepciones primitivas de que a las masas hay que guiarlas; olvidarse de las viejas campañas de pasquines y chambelonas --y de banditas y terrorismo-- de Cuba, y de las campañas comprando prime time en TV de los EEUU.
indent Ese concepto primitivo de guiar --usar, manipular-- a la población es el que ha subyacido en nuestras comunicaciones hacia Cuba. Su tema básico: el régimen es insoportable, ¡rebélense!, el régimen es insoportable, ¡rebélense!... Y ni qué decir del bárbaro y estúpido concepto de la caldera de vapor para forzar a la rebelión en Cuba. El régimen es ciertamente insoportable, y pudiera hacerse, y va a, empeorar; pero el ser humano nunca actuará con efectividad --o no actuará en absoluto-- por pura desesperación contra algo. Hay que mover al individuo a la acción inteligente por objetivos.
indent Hay que tener y demostrar que tenemos una alternativa al régimen viable y meritoria. Hay que merecer y ganar la confianza y la participación inteligente de los cubanos por y en esa alternativa.
indent Existe también el plan básico de promover la acción hacia la instauración de una asamblea representativa provisional en Cuba, al margen y a pesar del régimen. Para que se desarrollen parlamentarios con soluciones reales convincentes, a los que el ciudadano pueda ver como opciones prometedoras, y a quienes daría apoyo como pueda y cada vez que pueda. Además los exiliados, con todas las facilidades que tenemos, podemos tener una versión de esa asamblea representativa, en que cada representante esté apoyado por, digamos, mil exiliados distintos certificados.
indent He querido al menos mencionar aquí las ideas de la participación y las asambleas, que están detalladas en documentos más extensos, para que este escrito no se quedara sólo en principios generales. Los principios generales, si son buenos, pueden ser fuentes inmensas de acción pero, finalmente, sólo la acción práctica puede cambiar las cosas.
indent Lo he dicho antes. Tenemos un territorio, rico y extenso, que nadie nos disputa. No existen divisiones ni odios ancestrales en nuestra población. No estamos dominados por fanatismos religiosos ni de otro tipo. Somos de naturaleza sencilla, cordial, laboriosa, familiar, honesta, progresista, inteligente.
indent Además tenemos en el exilio todos los recursos financieros y tecnológicos que pudiéramos necesitar.
indent Lo tenemos todo para echar nuestra Cuba adelante. Falta sólo la acción apropiada de unos poquitos, que irá moviendo a los demás; empezando al menos por comunicarnos, meditar y confiar en nuestras capacidades.
indent Usted, compatriota, que ha leído este escrito, ¿va a optar por ser de esos primeros poquitos, o va a esperar, cómoda y mediocremente, por los demás? Al menos, ¡comuníquese!, conmigo o con otros, sobre las ideas anteriores.


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