Minoska Pérez persuasiva

Colaboración de Ricardo E. Trelles (enero/97)

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indent La posibilidad de oir el pasado 30 de diciembre el programa de la importante personalidad radial Minoska Pérez me trajo una agradable sorpresa. Sus frecuentes llamadas a agencias del régimen en la Isla, usualmente indagatorias y confrontacionales, fueron ese día eminentemente persuasivas. Minoska, por ejemplo, deseó feliz año nuevo y razonó sobre lo injusto de agredir a personas indefensas con los agentes de turno en estaciones de la policia castrista. Los agentes quedaron confundidos y algunos hasta reciprocaron la afabilidad.
indent Ese día --como, espero, en los próximos-- se dio un pasito en el desmantelamiento de uno de los espectros que el régimen promueve y usa en sus campañas propagandísticas: las divisiones y enfrentamientos entre cubanos. Cubanos todos que somos sus víctimas.
indent El castrismo ha sabido manipularnos y aprovechar nuestras debilidades. Unas de algunos, otras de muchos. Como la falta de arraigo con nuestra nación y nuestra sociedad, como la dependencia de fuerzas extrañas para resolver nuestros problemas, como las ansias por migajas de poder sin importar quién o qué caiga, como la incapacidad para sobreponer los intereses nacionales a los resentimientos individuales, como la falta de confianza en nosotros mismos como engranajes de una Cuba con futuro.
indent Nuestros problemas como nación son serios. Pero no más serios ni completamente diferentes a los de otros pueblos.
indent Tenemos todo lo necesario para salir adelante y llegar lejos. Tenemos que buscar en nuestros interiores --como decía Amado Nervo-- nuestras soluciones. Estimularnos unos a otros para que generemos tanto que nos falta todavía generar. Comunicarnos mucho, con confianza en el prójimo, con el convencimiento de que el futuro de nuestra nación es de todos, para todos y, sobre todo, por todos.
indent Comunicarnos con todos los compatriotas en la Isla. Con un mensaje que lleve además de afabilidad, confianza. Confianza en nuestras intenciones, en la superación de odios pasados, en la capacidad que demostremos para edificar entre todos una Cuba que valga la pena.
indent No se puede, ni hay que, ocultar que el camino que nos queda es largo. Por lo que el pasito de Minoska es alentador.


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